
A muchas mujeres les gustaria ser jovenes para siempre. En mi caso no lo deseo porque lo soy. Si, soy un vampiro, un vampiro en Forks, que novedad. Vivo con una comunidad de vampiros: Edward,Alice, Rosalie,Jasper,Emmett,Carlaise y Esme. So como mi familia. Mi padre me dejó aquí hace unos dias por unos asuntos suyos.
-¿Carlaise?, ¿Carlaise?- Dijo James mi padre.
-Hola James me alegro de verte. ¿porque no pasais?-
-Carlaise, te tengo que contar una cosa...-
Ellos se fuero a la cocia a hablar y deprontno aparecio Edward.
-¡Beth! ¡Oh! ¡Beth! me alegro tanto de verte- Dijo cuando corria bajando las escaleras y dandome un fuerte abrazo.
-Yo tambien me alegro muchisimo de verte- dije correspondiendole el abrazo.
Edward es como mi hermano mayor. Siempre me esta protegiendo y cuidando de mi. Me comprende en todo y sabe como me siento en cada momento.
En ese momento Carlaise y mi padre entraro en el salon. cuando nos dimos cuenta nos soltamos rapidamente.
-Elizabeth, me ha dicho James que te vas a quedar con nosotros una temporada- Dijo Carlise mientras Alice bajaba tambien por las escaleras.
-¡Eso es genial!- dijo ella mientras bajaban tambien los demas.
-Bueno pues creo que ya esta. Pero te veo con hambre, ¿no has ido de caza?- dijo Carlise
-No la verdad es que no-
Por la mañana decidi dar un paseo por la Push, ya que no sabia que no podia entrar.
Subi por una colina, en la cima no me di cuenta de que habia una rama en el suelo asi que rode colina a bajo.
Cuando me levante del suelo vi a un chico de unos 16 años, pero olia raro.
-¿Quien eres?- me dijo con un tono amargo en su voz
-Soy Beth. ¿Y tu?-Dije intentando ser amable.
-Que raro-dijo-tu eres un chupasangre, pero no te pareces a los demas que hay aquí.-
-Gracias, supongo- dije.
-Me llamo Jacob. No ueles como los demas chupasangre.-
-¿Tu eres un lobo verdad?, tu tampoco te pareces a los demas.
Estubimos hablando todo el dia y cada vez haciendonos mas amigos.
-¿No te han esplicado com va esto?-
-¿el que?
-Hace mucho tiempo mi tatarabuelo y... los Cullen-los pronuncio con asco- hicieron un pacto, ellos no se hacercarian a nuestras tierras ni morderian a un humano y nosotros les dejariamos que se quedasen-
Mientras hablaba me di cuenta de que no podia parar de mirarle. Aunque quisiera...
-¿Beth? Beeth? ¿Me estas escuchando?-
-Claro ¿Las mujeres no pueden hacer dos cosas a la vez?-
-Si, supongo que si-dijo con un tono amable y cariñoso.
Estubimos allí asta que oscurecio. Yo le obligé a ir a su casa pues tenia que descansar. Al fin de al cabo el era un humano.
domingo, 22 de noviembre de 2009
El pricipio de todo
Publicado por Elizabeth en 5:16:00
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)










0 comentarios:
Publicar un comentario